Un centro de contrastes

La formadora de Medios en Igualdad, Marta Moreno, nos cuenta su experiencia con el taller de ‘Medios en Igualdad’ del CEPER Constitución Española de Ronda, en Málaga.

Llegamos a Ronda temprano y nos dirigimos al CEPER Constitución Española para nuestras dos primeras clases del día. La primera clase es un aula escolar tipo, con una pizarra electrónica muy moderna y otra de tiza blanca clásica. La clase es alargada y los alumnos están dispuestos en pasillo, lo que provoca que Paco y yo nos coloquemos a ambos extremos.

La clase es de gente mayor, están terminando unas sumas de la pizarra bastante largas y se muestran muy dispuestos a la participación. De hecho, es la clase más ruidosa de las que hemos impartido pese a ser un grupo más reducido. Es una clase con ansias de debatir, participar y mostrar su opinión. Demandan más transparencia en los medios y una veracidad total. Les explicamos que es difícil, que existen las ideologías políticas en los medios, las perspectivas y el sesgo de la información, pero no dan su brazo a torcer un nos ponen un poco en apuros que solventamos como podemos.

Durante la clase vemos que muchos están desencantados con el periodismo, no consumen mucha prensa informativa, la mayoría es consumidora de información deportiva y esto, en una clase de siete mujeres y cuatro hombres es llamativo.

No tenemos mucho tiempo para estar con ellos, apenas una hora y entra la siguiente clase. Así que nos dirigimos a la clase siguiente, en la que tendremos más tiempo para impartir el curso.
Nos encontramos una clase pequeña, tanto en dimensiones como en público. Con la misma pizarra electrónica, pero sin pizarra verde. El público es muy heterogéneo. Nos encontramos una chica de 24 años, Rocío, con una extrema timidez entre un grupo mucho más mayor que ella y muy charlatán.

Intento que la benjamina del grupo se integre y aporte su visión joven, pero es una pared. La chica se encierra en sí misma, sus mismas compañeras me dicen que “Rocío no habla nunca, no participa” les pido que la dejen a ella y recibo una leve sonrisa y un susurro de agradecimiento. Esta será la única respuesta que consigo de ella en toda la clase y me apena.

Veo a una chica que debería estar en un grupo más joven, aislada en un mundo de gente mayor y ruidosa. Que no saben cómo tratar con ella y que se va encerrando en sí misma más y más. Pero no descanso e intento, durante toda la clase hacerla partícipe de una u otra manera.

El resto del grupo es más o menos participativo, con una madre y una hija mayores, un señor, Cristóbal al que animamos a que vaya a buscar pareja al programa de Juan y Medio. Isabel, una señora más formada, las dos señoras sentadas en primera fila que fueron las que llevaron la voz cantante de la clase.

Durante toda la clase, participan casi en exclusiva las filas delanteras, pero poco a poco se van integrando las filas traseras. Vamos progresando en el temario y llegamos al vídeo sobre periodismo con discapacitados. Algunos de los asistentes necesitan ayuda para caminar, así que se implican más con este tema.

Al finalizar el taller, la mayoría necesitan ayuda para rellenar el cuestionario, y hacemos pequeños corros en los que debatimos las respuestas. Es muy gratificante ver hasta donde les has llegado, que se despidan de ti con un abrazo y deseando ver los vídeos en la web. Rocío se va, nos dice adiós con la mano y espero que su situación mejore. Las demás nos preguntan dónde pueden ver la clase, y nos invitan a volver a verlos.

October 31, 2017

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